Un reciente cambio fiscal en México encendió alertas en el sector asegurador privado. La medida, impulsada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), limita la deducibilidad de los seguros de vida ligados a esquemas de ahorro. La decisión pone en tensión el equilibrio entre la recaudación tributaria y la promoción de instrumentos financieros de protección individual.
Hasta ahora, muchos contribuyentes usaban seguros de vida con componente de ahorro como un vehículo doble: protegerse y, a la vez, construir un fondo a futuro con incentivos fiscales. Sin embargo, el nuevo criterio del SAT, publicado en 2025, considera que estos productos no deben deducirse, al no cumplir con los fines estrictos de un seguro de vida tradicional.
Llamado del sector seguros a revisar la nueva política
En respuesta, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) solicitó a las autoridades reconsiderar esta interpretación para evitar afectaciones directas a los asegurados. Advirtió que los cambios pueden reducir el atractivo de los seguros con componente de ahorro y, por tanto, disminuir la penetración del seguro en el país, ya de por sí baja frente a estándares internacionales.
Además, la AMIS hizo un llamado a proteger los derechos adquiridos de los contratos vigentes y garantizar certeza jurídica a los asegurados. Aunque el SAT aclaró que no se trata de una reforma, sino de un criterio normativo, su publicación en el portal oficial genera consecuencias inmediatas en la aplicación práctica del beneficio fiscal.