La seguridad marítima exige hoy una lectura más amplia que el abordaje tradicional. Las amenazas incluyen interferencias de señal, engaño de posicionamiento y desorganización operativa, factores que elevan el riesgo en rutas comerciales e infraestructura crítica.
Durante el primer semestre de 2025, los reportes internacionales registraron un aumento de incidentes de piratería y robo armado, con una proporción relevante de abordajes consumados. Este escenario desplaza el enfoque hacia la prevención, donde la preparación resulta tan relevante como la capacidad de reacción.
En México, los riesgos adquieren matices propios en zonas con intensa actividad portuaria y energética. Allí, los eventos suelen manifestarse como intrusión, robo oportunista y presión sobre cadenas de suministro. Además, la experiencia operativa indica que la respuesta más efectiva integra presencia disuasiva, monitoreo continuo, entrenamiento y protocolos de reporte claros.
Shel-Ha Soluciones y el monitoreo escalonado en el mar
Shel-Ha Soluciones desarrolla esquemas de monitoreo para plataformas petroleras mediante embarcaciones diseñadas para maniobrabilidad y seguridad. Este despliegue permite mantener supervisión constante sin interrumpir operaciones críticas.
Asimismo, la lógica replica la seguridad perimetral terrestre, pero incorpora variables marítimas como clima, visibilidad y tiempos de apoyo. En consecuencia, los protocolos probados adquieren un papel central.
“El objetivo no es mostrar fuerza, es sostener control”, señala la dirección de Shel-Ha Soluciones, al subrayar que la supervisión continua reduce el margen de sorpresa y acelera la toma de decisiones cuando el entorno cambia.
Tecnología y control de puntos ciegos operativos
La gestión de riesgos se fortalece con inteligencia aplicada y ciberseguridad. En entornos marítimos, esto se traduce en alertas estructuradas, comunicaciones cifradas y criterios claros de escalamiento.
Sistemas como AIS y SSAS apoyan identificación y alertamiento, aunque enfrentan vulnerabilidades por interferencia o engaño. Por ello, las mejores prácticas recomiendan redundancia y verificación cruzada con radar, observación directa y reportes coordinados.
Entre enero y septiembre de 2025 se registraron 116 incidentes globales de piratería y robo armado. Ese dato confirma que el riesgo es operativo y actual, y que su gestión depende de monitoreo constante, tecnología resiliente y protocolos claros, ejes que Shel-Ha Soluciones articula en proyectos marítimos críticos.