En México, el seguro de vivienda continúa siendo un instrumento poco utilizado por las familias, a pesar de que la casa representa uno de los patrimonios más importantes que una persona construye a lo largo de su vida. Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros indican que únicamente una de cada cuatro viviendas cuenta con algún tipo de cobertura.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024 reporta la existencia de 38.3 millones de viviendas en el país. Del total, el 75.6% corresponde a casas independientes y el 5.7% a departamentos.
Seguro de vivienda en México aún tiene baja penetración
A pesar del valor patrimonial que representa una casa, la penetración del seguro de vivienda sigue siendo limitada. Datos de la AMIS señalan que apenas el 25% de las viviendas cuenta con algún tipo de protección.
Además, gran parte de ese porcentaje no corresponde a decisiones voluntarias de los propietarios. Cerca del 18% de las viviendas aseguradas lo están debido a que forman parte de un crédito hipotecario. En contraste, sólo el 7% de los inmuebles cuenta con un seguro contratado directamente por sus dueños.
Este bajo nivel de aseguramiento contrasta con la frecuencia de incidentes que afectan a los hogares. En los últimos cuatro años, el 43% de los siniestros reportados en viviendas estuvo relacionado con incendios, lo que convierte a este evento en el riesgo más común dentro del hogar.
Incendios y siniestros impactan a los hogares
El sector asegurador también observa un aumento en incidentes domésticos desde la pandemia, en parte porque las familias pasan más tiempo en casa. Esto eleva el consumo de electricidad, el uso de instalaciones eléctricas y de gas, factores que incrementan el riesgo de accidentes.
En este contexto, GNP Seguros reportó que actualmente mantiene más de 52 mil pólizas vigentes en seguros de hogar dentro del ramo de daños. La suma asegurada promedio asciende a 16.5 millones de pesos.
Durante 2025, la aseguradora pagó más de 98 millones de pesos por siniestros relacionados con viviendas. De ese total, los incendios concentraron más de 22.3 millones de pesos en indemnizaciones.
Especialistas del sector advierten que un siniestro puede afectar la estabilidad financiera de una familia durante años. Mientras un hogar asegurado puede recuperarse en un periodo de dos a tres años, una familia sin protección puede tardar hasta una década en reconstruir su patrimonio.