Seguro de brecha y su papel en autos financiados

Seguro de brecha aplicado a autos financiados para cubrir la diferencia entre la deuda y el valor del vehículo asegurado
Seguro de brecha y su papel en autos financiados

La compra o arrendamiento de un vehículo implica un riesgo financiero poco visible durante los primeros años. En mercados como Estados Unidos, la depreciación acelerada de los autos provoca que el valor comercial caiga más rápido que el saldo del financiamiento, generando una diferencia que el seguro tradicional no cubre en caso de pérdida total o robo.

En ese escenario, el seguro de brecha actúa como un mecanismo de protección patrimonial. Esta cobertura se activa cuando el pago de la aseguradora por el valor de mercado del vehículo resulta insuficiente para liquidar el crédito o contrato de arrendamiento vigente. Su objetivo es evitar que el propietario continúe pagando por un bien que ya no posee.

Seguro de brecha como protección financiera

El seguro de brecha se ofrece como cobertura opcional y suele adquirirse al contratar un financiamiento o leasing. También puede contratarse directamente con aseguradoras que exigen contar previamente con coberturas de colisión e integral. Su relevancia aumenta cuando el enganche es bajo, el plazo supera cinco años o el vehículo se deprecia con rapidez.

Además, muchos contratos de arrendamiento incluyen esta cobertura como requisito obligatorio. En esos casos, si ocurre una pérdida total, el seguro principal cubre el valor depreciado y el seguro de brecha absorbe la diferencia restante del saldo. Por otro lado, esta protección no cubre mantenimiento, reparaciones ni gastos adicionales como autos sustitutos.

La conveniencia de esta cobertura depende del perfil financiero del conductor y del esquema de pago elegido. Asimismo, su costo suele ser menor cuando se contrata directamente con una aseguradora, en comparación con opciones ofrecidas por concesionarios. Lee también: Alianza Allianz Oaktree impulsa nuevo sindicato de reaseguro en Lloyd’s

El mercado asegurador estadounidense mantiene esta cobertura como una herramienta de gestión de riesgo ampliamente utilizada. Datos del sector muestran que los vehículos nuevos pueden perder hasta una quinta parte de su valor en el primer año, ampliando el riesgo de brecha financiera durante los primeros meses del crédito.

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