Las lluvias intensas que han golpeado Durango vuelven a poner la protección patrimonial en el centro de la conversación en México. Una póliza adecuada puede reducir el impacto financiero cuando inundaciones, tormentas u otros fenómenos dañan una vivienda.
El seguro de daños puede proteger tanto la estructura como determinados bienes del hogar. Sin embargo, las coberturas cambian entre compañías y deben revisarse antes de contratar. CONDUSEF señala que estos productos pueden cubrir incendio, explosión, terremoto, erupción volcánica y diversos fenómenos hidrometeorológicos.
Seguro de hogar frente a lluvias e inundaciones
Las coberturas hidrometeorológicas pueden contemplar daños ocasionados por granizo, heladas, huracanes, inundaciones, nevadas y vientos tempestuosos. Además, algunas pólizas incorporan protección del contenido y responsabilidad civil.
El precio depende del inmueble, su ubicación, valor y nivel de protección contratado. Asimismo, el riesgo de la zona puede modificar las condiciones y el costo final.
Por ello, conviene comparar alternativas y verificar sumas aseguradas, deducibles, coaseguros y exclusiones. También resulta fundamental confirmar exactamente qué eventos naturales aparecen cubiertos en el contrato.
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El costo debe evaluarse junto con la cobertura
En Durango, referencias del mercado han situado una cobertura básica alrededor de 2 mil 500 pesos anuales para una vivienda valuada en un millón. El precio definitivo depende de cada aseguradora y perfil de riesgo.
Por otro lado, tener un crédito hipotecario no significa necesariamente contar con protección integral para todos los bienes del hogar. Cada contrato requiere una revisión específica.
La exposición económica resulta relevante. La industria aseguradora mexicana pagó un promedio anual de 7 mil 591 millones de pesos por siniestros hidrometeorológicos entre 2012 y 2024. Las viviendas encabezaron los bienes afectados.