Las pólizas de seguros médicos en México registran incrementos históricos en 2026 y los adultos mayores concentran los ajustes más severos. Este grupo enfrenta alzas de hasta 40%, un impacto directo sobre ahorros y patrimonio, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas.
Erick Ocampo, presidente del Comité de Gobierno y Sector Público de AMASFAC, advirtió que estos aumentos deterioran la estabilidad financiera de personas mayores de 60 años, quienes utilizan con mayor frecuencia los servicios médicos y cuentan con menor capacidad de absorción de costos.
Además, explicó que el fenómeno no responde a una sola causa, sino a una combinación de factores estructurales que se han acumulado durante varios años en el sistema de salud y en el mercado asegurador.
Inflación médica y envejecimiento presionan las primas
La inflación médica en México se mantiene entre 13% y 15% anual, muy por encima de la inflación general. A esto se suma el envejecimiento poblacional, que eleva la recurrencia de consultas, tratamientos y hospitalizaciones.
Ocampo señaló que los incrementos promedio en seguros médicos rondan entre 22% y 23%, pero en adultos mayores los ajustes suelen escalar hasta 30% o 40%, dependiendo del historial de siniestralidad y del esquema de cobertura contratado.
Asimismo, a partir de 2026 las aseguradoras ya no podrán trasladar el IVA en ciertos rubros, lo que convierte ese impuesto en una pérdida directa que se incorpora al cálculo de las primas.
Malas prácticas hospitalarias encarecen la atención
Otro factor clave es el comportamiento de hospitales y médicos. AMASFAC identifica prácticas como cobros diferenciados por contar con seguro, garantías de ingreso excesivas y falta de transparencia en tarifas.
También persiste el desajuste entre honorarios médicos y tabuladores de las aseguradoras, lo que obliga a los pacientes a cubrir diferencias significativas. En algunos casos, los costos superan hasta 300% o 400% los límites cubiertos por la póliza.
El encarecimiento de insumos hospitalarios, con precios muy superiores al valor de mercado, alimenta una inflación que termina reflejándose en el precio de los seguros.
Adultos mayores enfrentan mayor vulnerabilidad financiera
La situación resulta especialmente delicada para personas mayores de 60 años que ya no se encuentran en edad productiva. El aumento constante de primas reduce su capacidad de mantener cobertura privada justo cuando más necesitan atención médica.
AMASFAC advierte que, sin cambios estructurales en el sistema de salud, los seguros médicos podrían volverse progresivamente inaccesibles para este segmento, profundizando el deterioro patrimonial y la desigualdad en el acceso a servicios médicos.