La posibilidad de que vehículos todoterreno circulen legalmente por las vías públicas de Puerto Rico ha provocado una firme oposición del sector asegurador. Representantes de la Asociación de Compañías de Seguros (Acodese) han advertido que, al día de hoy, no existe en el país ningún producto de seguros que cubra estos vehículos para tránsito en calles o carreteras, lo que pone en riesgo tanto a conductores como a terceros en caso de accidente.
El Proyecto de la Cámara 1644, impulsado por la gobernadora Jenniffer González Colón y actualmente en discusión en el Senado, no incluye disposiciones claras sobre inspección, licenciamiento ni requisitos técnicos para autorizar la circulación de estas unidades.
La falta de un marco técnico-regulatorio robusto ha sido uno de los principales puntos señalados por el sector. De ser aprobado tal como está redactado, el proyecto abriría un vacío legal que podría generar conflictos en materia de reclamaciones y responsabilidad civil.
Incertidumbre legal y financiera para el ecosistema de seguros
Las aseguradoras sostienen que permitir el tránsito de vehículos que no fueron diseñados para calles pavimentadas, sin controles adecuados, representa un desafío sistémico. La exposición a riesgos no calculados podría alterar las tasas actuariales y generar inestabilidad en primas. Además, preocupa que el proyecto no contemple cómo estos vehículos serán inspeccionados ni si deberán cumplir estándares similares a los automóviles convencionales.
Al 11 de febrero de 2026, ninguna compañía de seguros en Puerto Rico ha inscrito coberturas para vehículos todoterreno en tránsito por vías públicas. Esta ausencia de productos viables refuerza la necesidad urgente de abordar con seriedad las consecuencias técnicas y legales del proyecto.