Las aseguradoras enfrentan un desafío que combina reclamaciones legítimas con alteraciones difíciles de identificar. El fraude en seguros de autos destaca como el principal foco de riesgo para la industria, debido al volumen de operaciones y siniestros que procesa este segmento.
El reporte El Estado del Fraude de Seguros 2026, elaborado por FRISS, señala que el fraude oportunista representa 44 por ciento de los casos detectados. Esta modalidad ocurre cuando una persona exagera o incrementa los daños dentro de una reclamación originalmente legítima.
Fraude en seguros de autos exige mayor vigilancia
Las reclamaciones falsas por lesiones ocupan el segundo lugar, con 29 por ciento de los casos. Además, el crimen organizado representa 13 por ciento del fraude identificado. Estas prácticas plantean diferentes retos para las compañías y sus sistemas de prevención.
Asimismo, FRISS advierte que las aseguradoras necesitan responder tanto al fraude oportunista como a esquemas organizados más sofisticados. La inteligencia artificial aumenta la capacidad de algunos defraudadores para desarrollar nuevas tácticas.
Por otro lado, las herramientas tecnológicas permiten analizar historiales de reclamaciones y encontrar patrones sospechosos. En consecuencia, la calidad de los datos adquiere mayor importancia para detectar anomalías antes de autorizar pagos.
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Tecnología contra el fraude en seguros de autos
El seguro automotriz concentra 71 por ciento de los casos de fraude reportados. Su elevada actividad transaccional, las reclamaciones recurrentes y la intervención de terceros generan condiciones que pueden facilitar manipulaciones.
De igual manera, el reporte considera que esta concentración permite identificar dónde puede resultar más efectiva la inversión inicial en tecnología antifraude. Las aseguradoras pueden fortalecer sus procesos de evaluación y detección sin depender únicamente de revisiones manuales.
El dato más relevante permanece en el ramo automotriz, donde siete de cada diez casos de fraude identificados se concentran en seguros de vehículos. Esto convierte al segmento en un punto prioritario para reforzar controles, análisis de información y prevención.