El incremento sostenido en los precios de los seguros amenaza con revertir el lento avance de la cultura aseguradora en México, alertan especialistas del sector. A partir de enero, las aseguradoras ya no pueden acreditar el IVA como deducción fiscal, lo que eleva automáticamente el costo de las pólizas un 16 %.
Además, las compañías aprovechan el cambio de año para ajustar precios conforme a la inflación, lo cual agrava la carga financiera para clientes individuales y empresas. Este doble impacto económico, según expertos, podría traducirse en cancelaciones masivas de contratos vigentes y un menor número de nuevas contrataciones durante 2026.
El impacto fiscal tensiona el mercado de seguros
Roberto Colín, miembro de la Comisión Técnica Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, subraya que el incremento de precios no solo es consecuencia de la nueva medida fiscal. El encarecimiento se amplifica por factores como los coaseguros y deducibles, que tienden a elevarse al mismo ritmo. También influyen las dificultades para obtener el pago de un siniestro, debido a los requisitos que muchas aseguradoras siguen exigiendo.
Por su parte, el consultor financiero Jorge Sánchez advierte que la inflación en los seguros médicos privados supera con frecuencia a la inflación general. Esta situación pone en jaque a muchas familias, que ahora deberán replantear su presupuesto anual, incluso si eso implica reducir coberturas o renunciar a la protección financiera por completo.
Del mismo modo, Joaquín Barreiro, socio director de Grupo Interesse, propone que las aseguradoras desarrollen esquemas adicionales para mitigar el efecto del alza fiscal, evitando que la base de asegurados se reduzca.
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