En El Salvador, donde más del 60% de la población económicamente activa labora en el sector informal, la protección financiera sigue siendo una deuda histórica. Frente a esta realidad, los seguros digitales comienzan a posicionarse como una respuesta innovadora para emprendedores y trabajadores sin acceso a esquemas tradicionales.
Desde agosto de 2025, el crecimiento de plataformas de microseguros digitales ha evidenciado una transformación en el acceso y contratación de pólizas. Firmas como Bolívar, Asesuisa y Seguros e Inversiones han iniciado alianzas estratégicas con startups tecnológicas para ofrecer productos diseñados específicamente para vendedores ambulantes, repartidores, estilistas y otros oficios sin vínculo formal.
Las nuevas soluciones digitales permiten adquirir coberturas desde dispositivos móviles, sin necesidad de intermediarios ni trámites presenciales. Además, los pagos se adaptan al flujo de ingresos de cada usuario: se pueden realizar por día, semana o evento. Entre los productos más solicitados figuran los seguros de accidentes personales, hospitalización, vida y protección de bienes.
Los seguros digitales como herramienta de inclusión financiera
Este modelo reduce barreras históricas como el costo elevado, los requerimientos bancarios y la falta de documentación formal. También fomenta la cultura aseguradora en segmentos donde antes predominaba la desconfianza o el desconocimiento.
De igual forma, iniciativas como “Seguros para Todos”, impulsada por el sector público y asociaciones de microfinanzas, han comenzado pilotos con coberturas desde $0.50 diarios. Este tipo de programas ha mejorado la resiliencia económica de más de 15 mil salvadoreños en seis departamentos.
Actualmente, solo el 6% de los trabajadores informales cuenta con algún tipo de seguro. Sin embargo, las proyecciones de la Asociación Salvadoreña de Empresas de Seguros (ASES) estiman que esta cifra podría duplicarse en menos de dos años si se mantiene la tendencia de adopción digital.
No te pierdas: Ventas de seguros de viaje se duplican en verano