La recuperación aseguradora en Acapulco todavía enfrenta obstáculos relevantes tras el impacto del huracán Otis en México. Aunque la mayor parte de las indemnizaciones ya fue cubierta, cientos de expedientes continúan detenidos por inconsistencias en documentos de propiedad y coberturas incompletas.
Representantes del sector asegurador indicaron que más del 90 por ciento de los siniestros reportados ya recibió pagos parciales o definitivos. Sin embargo, una parte de las reclamaciones mantiene procesos abiertos porque los asegurados no lograron acreditar legalmente la titularidad de viviendas, comercios o embarcaciones.
Pólizas Otis y los retrasos operativos
La experiencia de Acapulco evidenció una debilidad recurrente dentro del mercado mexicano de seguros. Muchas pólizas carecían de protección contra fenómenos hidrometeorológicos o presentaban información desactualizada sobre los inmuebles asegurados.
Además, los regímenes condominales concentraron varios de los casos más complejos. Las aseguradoras debieron esperar acuerdos entre propietarios, administradores y entidades financieras antes de liberar recursos para reconstrucción.
Datos de asociaciones aseguradoras indican que el huracán Otis generó más de 45 mil reclamaciones y pagos superiores a 37 mil millones de pesos. El evento permanece entre las catástrofes más costosas para la industria en México.
Seguros con mayor presión en Guerrero
El mercado también enfrenta un cambio importante en la percepción del riesgo. Después de Otis aumentó la demanda de seguros patrimoniales en Guerrero, especialmente antes de la temporada de huracanes.
Especialistas del sector recomiendan revisar coberturas complementarias, mantener expedientes digitales actualizados y validar la situación legal de las propiedades antes de contratar una póliza. La documentación incompleta ya representa uno de los principales factores de retraso en indemnizaciones catastróficas en el país.