Chesnara alcanzó un acuerdo para comprar el 100 por ciento de MetLife UK Limited, compañía que administra una cartera cerrada de seguros de vida en Reino Unido. La operación permitirá al grupo ampliar su presencia en el segmento británico de vida y pensiones.
La adquisición incluye aproximadamente 18 mil pólizas y activos bajo administración por 1,700 millones de libras esterlinas. MetLife UK dejó de aceptar nuevos negocios en 2017, pero continúa gestionando los contratos contratados anteriormente por sus clientes.
El acuerdo no incluye el negocio activo de seguros de protección de MetLife en Reino Unido. Por lo tanto, la compañía estadounidense continuará atendiendo y comercializando sus productos vigentes en ese mercado.
La operación generaría importantes flujos de efectivo
Chesnara calcula que la cartera adquirida producirá alrededor de 90 millones de libras en flujos de efectivo durante su vida útil. Cerca de la mitad de esa cantidad podría generarse durante los primeros cinco años posteriores al cierre de la operación.
La empresa también espera que la compra incremente en aproximadamente 45 millones de libras sus fondos propios y su margen de servicio contractual. El impacto estimado sobre su índice de solvencia bajo las reglas de Solvencia II sería prácticamente neutral.
El precio de compra no fue revelado. Chesnara explicó que la cantidad estará sujeta a ajustes habituales al momento del cierre, aunque no espera que represente un monto material para el grupo.
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Los contratos continuarán bajo administración especializada
Las pólizas son administradas actualmente por SS&C Technologies, empresa que ya trabaja como socio estratégico de Chesnara en Reino Unido. Esta relación facilitaría la transición y permitiría mantener el servicio de los contratos existentes.
La operación se completaría durante el primer semestre de 2027, siempre que reciba la autorización de los reguladores británicos. Esta será la cuarta adquisición anunciada por Chesnara durante los últimos dos años.
Para los asegurados, una cartera cerrada significa que no se incorporan clientes nuevos, pero las pólizas existentes continúan vigentes bajo sus condiciones contractuales y deben seguir siendo administradas durante toda su duración.